Por fortuna en la segunda mitad el Ademar tiró de casta para darle la vuelta a un partido que fue mucho más complicado de lo que refleja el resultado final. Porque si no es normal que el Ademar haga 39 goles tampoco es normal que le hagan 33, cuando una de sus señas de identidad es la fortaleza defensiva.
Pero esa es otra lectura. Lo importante es que se sumaron dos nuevos puntos, que el equipo es líder de grupo y que tiene casi en el bolsillo el pase a la siguiente ronda de la Liga de Campeones.
Fue un partido comenzó muy bien, se complicó en el nudo y volvió a sonreir al Ademar en el desenlace.
Una eficacia demoledora, tres goles en los tres primeros ataques permitió al Ademar situarse con un cómodo tres cero en el arranque . Pero los suizos reaccionaron y con dos contras de Basic que pillaron desordenada la defensa leonesa se metieron otra vez en el partido.
El artillero alemán Behrends puso el empate a cinco en el minuto ocho. La ventaja del Ademar se había esfumado con la misma rapidez que se consiguió.
Con una velocidad endiablada que volvió a coger al Ademar descolocado los suizos (cuatro goles de contra en trece minutos) y jugando sin florituras el Zurich se puso dos arriba en el ecuador de la primera mitad: 8-10.
El ataque del Ademar era espeso sólo Sarmiento veía puerta , Álamo no estaba fino en la portería (aunque bien es cierto que lo fusilaron en la mayor parte de los goles que recibió) y la defensa se veía superada con demasiada facilidad. Nada de lo que quería Ribera que se apresuró a pedir el primer tiempo y a introducir cambios en los laterales que los pasaron a ocupar García Vega y Kos.
No funcionó. El Ademar comenzó a jugar con más tensión pero los suizos, con un Basic letal con cinco goles en 17 minutos, no se descompusieron. Su ventaja creció: 10-14 a falta de once minutos para el final del primer tiempo.
El brazo de Sarmiento surge como un auténtico salvavidas (cinco tantos del canario) para recortar diferencias.
El técnico suizo, Kostadinovich ordena una defensa mixta con Vukelic pegado como una lapa al canario.
La ventaja de los helvéticos se mantiene en uno o dos tantos. Los leoneses dan síntomas de nerviosismo. Julen es excluido pero en inferioridad el Ademar saca la casta. Stranovsky roba un balón en defensa y la contra la culmina Krivoshlykov. La defensa del Ademar se hace más agresiva. A menos de dos minutos del final la ventaja de los suizos es de un tanto: 16-17. En otro robo y posterior contra, Stranovsky firma el empate a 17. Quedan treinta segundos. Ataca el Zurich, parada de Alilovic y otra nueva contra de Martin lleva al Ademar con ventaja de uno a los vestuarios. ¿Quién lo hubiera dicho diez minutos antes?
La segunda mitad arrancó con Alilovic abortando el primer ataque de los helvéticos. Pero el Zurich no había llegado a León de vacaciones. Con Schmid de estilete tutearon al Ademar enlos primeros minutos pese al acierto de Buntic y Aginagalde.
Su velocidad endiablada ponía en continuas dificultades al Ademar.
Con sangre, sudor y lágrimas los leoneses cogen una ventaja de dos goles: 25-23 en el minuto once. Iguala el Zurich, El Ademar vuelve a abrir un pequeño hueco. Son los minutos de la verdad. Entre García Vega con un gol de coraje y Buntic la renta sube a tres tantos. El Ademar empieza a jugar más con los extremos, una opción que le dio un gran resultado en el útimo partido. Stranovsky emerge a lo grande y hace cinco dianas casi consecutivas. Un corte providencial de García Vega que él mismo convierte pone la renta en cinco goles 35-31 a falta de siete minutos
El Zurich se descompone y el cansancio de sus mejores hombres también le pasa factura. Y Mirko empieza a parar. La renta final de seis goles, un punto excesiva para lo que se vio sobre la pista.


